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05
Mar

La magia del cabello largo

Un elemento importante de nuestra identidad personal que puede expresar mucho sobre nuestra relación con nosotras mismas es nuestro cabello y la forma en que lo estilizamos. Es el marco de nuestro rostro y de ahí su relevancia como accesorio en las tendencias de moda. Para algunas culturas ancestrales, sin embargo, el cabello es un símbolo que se relaciona con la sabiduría del cuerpo. Se le atribuyen cualidades de protección sobrenatural, conducción energética y sensibilidad.

De un punto de vista fisiológico, el cabello, desde su estructura y con sus ciclos de muda que son cada 4 años, despierta interrogantes sobre su crecimiento, renovación y composición. Es sencillo y lógico decir que su función tiene que ver con la protección superficial de la piel de zonas específicas y que la cantidad de pelo de un individuo depende de factores hereditarios según su origen étnico y su sexo. Sin embargo, en otras cosmovisiones, también se le considera como un protector espiritual. Se cree además que capta la energía solar que le permite a la persona asimilar vitaminas y minerales, nutriendo el cuerpo energético y absorbiendo la radiación que emiten campos electromagnéticos nocivos. Así, como resultado de recibir una carga energética emocional negativa, el cabello se caerá.

El cabello largo es visto como una herramienta para canalizar la energía mental y expandir la sensibilidad del cuerpo humano, así como para arraigar y establecer un vínculo con el entorno natural, en particular con la energía de la tierra. Se le aprecia como receptor de energía cósmica y como vehículo de conexión psíquica con planos superiores de consciencia. Llevarlo suelto, atado, o trenzado responde a distintos propósitos energéticos.

En la tradición yóguica, el cabello crecerá una determinada longuitud para cada individuo de acuerdo a su estructura energética. Una vez alcanzada dicha longuitud, su función de nutrición mantendrá el organismo balanceado. Esta creencia contrasta con la idea de que las personas de cabello largo requieren una mayor ingesta de nutrimento para mantenerlo sano y evitar que se les maltrate.

Desde esta visión, el cabello permite que la energía electroestática se descargue y que a través suyo se absorban electrones que aportan radicales libres con grandes beneficios para la salud. Por ello, su papel en el balance del ser integral es fundamental para el desarrollo humano.