El endometrio, jardín del útero

Solemos considerar al endometrio como un desecho, cuando es en realidad un símbolo de siembra, de cosecha y de continua renovación
30
Nov

El endometrio, jardín del útero

El sangrado que las mujeres presentamos durante la menstruación resulta del desprendimiento del endometrio. El endometrio es un tejido que se genera al interior del útero, cuya función principal es la de anidar al óvulo fecundado que deviendrá embrión. En caso de no haber fecundación, el endometrio se desprende, dando lugar a la menstruación.

Este tejido solemos considerarlo como un desecho, cuando es en realidad un símbolo de siembra, de cosecha y de continua renovación. En cada una de sus etapas a lo largo del ciclo menstrual se comporta en congruencia con el ciclo de vida-muerte-vida que la tierra sostiene en las estaciones y el propio proceso de la vida. Su desarrollo está empatado con la ovulación y con la luna llena, como puede apreciarse a partir del minuto 10:13 del siguiente video: MIAU, Movimiento insurrecto por la autonomía de una misma.

Consta de una capa que puede compararse con el sustrato o la tierra que ofrece una base para las raíces, brindando nutrimentos e irrigación, y de otra capa superior que es la que se engrosa, crece y prolifera gracias a la secreción de hormonas. Esta capa superior emula una superficie aterciopelada de vegetación suave y corta, que continúa creciendo hasta ofrecer una suerte de paisaje de arbustos o corales que segregan un néctar nutritivo apto para recibir al posible embrión. El edometrio entonces se afianza y se convierte en el manto protector del feto.

Cuando no hay fecundación, intervienen las hormonas que sirven de limpiadoras y renovadoras en el útero, generando el desarraigo del tejido. Los troncos y ramas que los vasos sanguíneos irrigaban de sangre a manera de savia ahora se contraen y exprimen, expulsando el líquido nutritivo y maduro que se construyó a lo largo de esa lunación, no sólo con hormonas, tejido y glóbulos rojos, sino a un nivel emocional también con la historia, los sueños, las ilusiones y experiencias físicas, emocionales y energéticas de la mujer durante el mes entero.

Así pues, el endometrio representa en nosotras un jardín que cultivamos en cada ciclo, aún después de la menopausia, cuando ya es como un terreno de espesura estable. Tomar consciencia de este jardín nos permite habitarnos y crearlo a imagen y semejanza de nuestro imaginario interior, con plantas medicinales o árboles de deliciosas frutas para cosechar, y nos invita a realizar procesos de observación y limpieza de las hierbas que pudieran ser nocivas o de las plagas que pudieran contaminar su frágil equilibrio.

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