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27
Sep

Agotamiento suprarrenal

Un trastorno hormonal que afecta a miles de mujeres en su cotidiano es el agotamiento suprarrenal. Este es un término utilizado en la medicina alternativa para describir un fenómeno especialmente recurrente en las ciudades y los lugares con condiciones que originan altos niveles de estrés.

Las glándulas suprarrenales regulan la respuesta del cuerpo al estrés, lo que libera hormonas como la adrenalina, encargada de activar el sistema para reaccionar ante una emergencia o situación de peligro; el cortisol, reconocida como una de las principales hormonas del estrés y que fuera de balance genera una depresión del metabolismo y del sistema inmune; así como la deshidroepiandrosterona, que contrarresta los efectos nocivos del cortisol y promueve la salud en el sistema cardiovascular y un estado de energía y de bienestar general. Estas tres hormonas en un estado de equilibrio y en niveles normales mantienen un nivel de respuesta a la vida cotidiana de dinamismo, entusiasmo y eficiencia.

La principal causa de la fatiga suprarrenal es una segregación excesiva de estas hormonas, por lo que se considera que se agotan y que por ello el cuerpo deja de responder de forma efectiva. Se presentan síntomas tales como:

  • dificultad para despertar
  • necesidad de ingerir estimulantes en bebidas energéticas
  • dificultad para conciliar el sueño
  • dificultad para pensar con claridad
  • depresión
  • mala memoria
  • insomnio
  • necesidad de comer cosas dulces
  • dolores de cabeza

Se registra que las mujeres que manifiestan síntomas de fatiga suprarrenal están expuestas en mayor o menor grado a un nivel de estrés de al menos tres tipos: emocional, nutricional y físico.

El estrés emocional o ambiental se refiere a condiciones en las relaciones interpersonales que pueden mantener a una mujer en estado de alerta continua y de respuesta de emergencia como pueden ser, en casos extremos, la violencia intrafamiliar, situaciones de abuso laboral o un entorno de tensión como la que se vive en zonas de conflicto.

El estrés nutricional se refiere al estado de sobre-exigencia en el que entra el cuerpo al no contar con la nutrición necesaria para su funcionamiento. Esto se observa en condiciones de pobreza extrema, pero también al elegir una dieta pobre en nutrimentos, ya sea con fines estéticos o por falta de organización del tiempo, o en contextos en los que la alimentación dominante es chatarra o altamente industrializada.

El estrés físico, por su parte, se refiere al agotamiento que se genera debido a la actividad física excesiva, como sucede en un entrenamiento no balanceado, o a trabajos físicos sin reposo, en conjunto con un inadecuado tiempo de descanso.

Los malos hábitos en la vida cotidiana pueden abrir paso al agotamiento suprarrenal. Los síntomas suponen un llamado de atención para cuidarnos y motivarnos a adoptar cambios de vida adecuados. Como mujeres, es indispensable que observemos cualquier sensación de desequilibrio hormonal y de considerarlo necesario solicitemos un análisis del comportamiento de nuestras glándulas. El agotamiento suprarrenal se relaciona directamente con muchos de los síntomas adversos durante el climaterio y la menopausia, ya que se mitigan los efectos beneficiosos de las hormonas y el cuerpo pierde capacidad de respuesta y fluidez en el transcurso de los procesos de adaptación y cambio.

Como sugerencias para optimizar el funcionamiento suprarrenal se recomienda:

  • generar energía positiva adquiriendo buenos hábitos emocionales
  • priorizar lo importante sobre lo urgente y evitar la sobrecarga de responsabilidades
  • dormir lo suficiente
  • permitirse recibir cuidados, ayuda y afecto
  • observar una alimentación natural y balanceada
  • consumir suplementos hormonales
  • hacer ejercicio moderadamente
  • exponerse cotidianamente a la luz del sol